miércoles, 29 de enero de 2014

CREMA DE ZANAHORIA

Las verduras son muy necesarias, señores/as, pero ya sabemos que no es el plato favorito de muchos. Pero, ¿y si le añadimos queso? ¿Y si las pasamos por la batidora y las convirtiéramos en una deliciosa crema?

Para esta semana les presento la CREMA DE ZANAHORIA:



Ingredientes (4 personas)
-        Seis zanahorias.
-        Una patata.
-        Un puerro.
-        Una cebolla
-        Lonchas de queso (o también queso rallado).
-        Agua
-        Aceite
-        Sal
-        Pimienta molida.

Primero pocharemos la cebolla y el puerro picado con un poco de aceite en una olla. Posteriormente añadiremos las zanahorias y la patata cortada.
Removemos las verduras para que se doren un poco y echamos agua hasta cubrirlas con un poco de sal. Unos 20 minutos de cocción.
Pasamos las verduras con el caldo por la batidora junto a los quesos y un poco de pimienta molida para dar más sabor. El resultado es una crema más consistente o no dependiendo de la cantidad de caldo que hayamos añadido a la mezcla al gusto de comensal.
Compruebe el punto de sal y si está a su gusto, sólo queda emplatar con un toque de perejil (también se puede usar orégano o pimentón).

CONSEJOS:
-        Si no tienes mucho tiempo para esperar o no puedes estar pendiente de la cocción utiliza la olla exprés. En unos ocho minutos – a contar desde que comienza a moverse la válvula giratoria dejando escapar el vapor- tendrás listas las verduras.
-        La crema de zanahoria es muy parecida en modo de preparación a otras cremas como la de calabacín, la de calabaza… etc. Si aprendes a hacer ésta, las otras te resultarán “pan comido”.


Plato realizado por: Guadalupe Talavera  

viernes, 24 de enero de 2014

RECETA SOLOMILLO A LA COCA-COLA

Señoras, señores, amigos de la buena cocina todos. Me complace presentarles otro de los platos estrella como primer invitado a hacer una entrada en este blog. No hay semana que no suba a Madrid que no me pidan que haga este sorprendente y delicioso plato. Ellos dicen que me piden que lo haga...yo más bien creo que me obligan, les queda poco para decir que si no les hago el “solomillo a la coca-cola” no me dejan ir.

Sin más vamos a empezar a preparar el plato estrella:



INGREDIENTES 4 PERSONAS:

-  2 solomillos de cerdo (sobre 500 gramos)
-  1 lata de coca-cola
-  1 sobre de sopa de cebolla
-  5 patatas
-  Sal
-  Aceite
-  Pimienta negra en polvo o molinillo

PREPARACIÓN:

Calentamos a fuego alto una olla grande en la que quepan los solomillos enteros o, en su defecto, partidos por la mitad. Cuando la olla esté lo bastante caliente metemos los solomillos y los doramos (primero una cara, le damos la vuelta y lo sazonamos).
Cuando esté dorado por las dos caras bajamos a fuego medio, echamos la lata de coca-cola y vertemos el sobre de sopa de cebolla y nos aseguramos de que se mezcla bien con la coca-cola.
Dejamos a fuego medio los solomillos durante 15 minutos y después les damos la vuelta, les ponemos pimienta y los dejamos hacerse otros 10 minutos. Con estos 25 minutos de cocción será suficiente con casi toda seguridad, aunque, como pasa siempre, a cada uno le gusta la carne en un punto concreto.
Por otra parte pelamos las patatas y las freímos para hacer la guarnición.
Una vez tenemos todo servimos los solomillos en un plato, dejamos la salsa en la olla y la reducimos poniendo el fuego muy alto unos instantes; vertemos la salsa, añadimos las patatas y listo para comer.
Que aproveche!

CONSEJOS:
-Acompañar el plato de un buen trozo de pan. La salsa está literalmente para mojar pan.  -También se agradece una copa de vino tinto para acompañar la carne.
-El plato como hemos visto no es difícil de preparar ni requiere un gran presupuesto. De todas maneras, para aquellos que tengan un presupuesto más limitado pueden sustituir los solomillos de cerdo por pechugas de pollo enteras (las clásicas de bandeja de supermercado sin filetear). No tiene el mismo sabor pero es un gran sustitutivo en caso de necesidad.


Ya verán, les va a encantar y sorprender este plato.

Manolo Seda Mora

martes, 21 de enero de 2014

MERLUZA AL HORNO CON MAHONESA

En esta casa tenemos una costumbre cada semana: “Plato Estrella”. Un homenaje al acabar la dura semana para los pobres bolsillos de los estudiantes en prácticas no remuneradas.
Este fin de semana el plato escogido ha sido: MERLUZA AL HORNO CON  MAHONESA.



Ingredientes (4 personas):
-        Lomos de merluza (dos unidades por persona es una cantidad adecuada). Lo más económico es comprar los lomos de merluza congelados.
-        Patatas (tantas como al gusto de los comensales).
-        Una cebolla.
-        ½ vaso de vino blanco.
-        Mahonesa casera o comprada1.
-        Aceite.
-        Sal.
-        Perejil.

1Ingredientes para mahonesa casera hecha con huevo:
-        Un huevo.
-        Un vaso de aceite de girasol.
-        Un poco de vinagre o de zumo de limón.
-        Sal.

Precalentamos el horno a 180ºC. En una fuente para horno extendemos las patatas cortadas en forma panadera (rodajas) y la cebolla en juliana (en tiras finas), engrasamos y salpimentamos.
Introducimos en el horno hasta que las patatas estén casi en su punto. Después colocados los lomos de merluza, volvemos a engrasar levemente y  añadimos  ½ vaso de vino blanco. Dejamos que los lomos y las patatas se hagan durante aproximadamente 20 minutos.
Mientras podemos ir haciendo la mahonesa si la queremos casera. Es tan fácil como coger la batidora, un vaso de mezcla largo, un huevo, sal, un vaso de aceite girasol y un poco de vinagre al gusto (también podemos utilizar zumo de limón en vez de vinagre).  Lo más importante para que la mahonesa no se corte es batir lentamente de abajo a arriba.
Cuando hayamos acabado, la merluza ya estará lista. Ahora toca agregar la mahonesa sobre los lomos. Encendemos el modo grill en el horno y gratinamos durante 2 minutos.
Sacamos la fuente y espolvoreamos con un poco de perejil. Emplatar y ¡A COMER!


LO QUE NO SE NOS PUEDE OLVIDAR: si compras los lomos de merluza congelados, ¡no se te olvide descongelarlos unas horas antes!

Plato realizado por Guadalupe Talavera